Es interesante resaltar que los nacidos en países donde tradicionalmente hay poca incidencia de Alopecia Masculina (A.M.) como Japón, China, India y África, sí desarrollan AM en cuanto se instalan el países occidentales. Dado que sus genes no varían con el cambio de país, sería lógico inferir que existen otros factores que interaccionan con la predisposición genética. La incidencia de AM parece aumentar en cada generación sucesiva que permanece en el mundo occidental.
Un problema de la AM es que no está considerada como un problema estrictamente médico y por lo tanto, no existen datos estadísticos fiables. Afortunadamente, existe otro modelo al que podemos recurrir que está bien documentado y que nos da pistas sobre el impacto de los factores medioambientales: la dihidrotestosterona (DHT), se cree que es la principal hormona implicada en la pérdida del cabello y también en los problemas de próstata. Estudiando las cifras de cáncer de próstata, obtenemos mayor claridad sobre el tema de la DHT y sobre la pérdida del cabello: los hombres japoneses nativos tienen una incidencia de cáncer de próstata del 4 por 100.000. Las cifras entre japoneses que viven en los EE.UU. continentales aumentan hasta el 12 a 20 por 100.000 y a un altísimo 36 por 100.000 en aquellos que viven en Hawai.
Claramente, los factores medioambientales deben afectar a la producción de DHT o a su absorción celular. (Ref W. Martin, 'My Prostrate & Me' ISBN 1-56877-88-8).
Resumen
Parece existir una predisposición genética implicada en la pérdida del cabello que parecería estar afectada por factores medioambientales. Los científicos creen haber aislado al "malo" de la película de la pérdida del cabello que sería una enzima conocida como cinco alfa-reductasa (5AR). Los estudios realizados sobre la inhibición de la 5AR son prometedores y se cree que aportarán una solución a la pérdida del cabello con lo que parece un riesgo limitado de efectos secundarios.
Se han desarrollado inhibidores de la 5AR y están disponibles en forma de fármaco o complementos alimentarios. La DHT se metaboliza a partir de la testosterona, que se produce en los testículos. Los hombres castrados producen menos DHT y no padecen pérdida del cabello; con frecuencia se ha sugerido que los niveles más elevados de testosterona eran la causa. Ningún estudio ha establecido la relación directa entre la testosterona, la DHT y la pérdida del cabello. De hecho, un estudio demostró que hombres calvos de hecho tienen niveles de testosterona que otros. Otros estudios muestran que sus niveles de testosterona se encuentran dentro de los márgenes normales o en la parte superior de los márgenes. Lo que también se debe comprender es que el total de testosterona por sí solo no es tan importante, dado que transportada a través de la sangre por una molécula llamada globulina SHB. La parte de la testosterona que no se adhiere a esta molécula queda disponible para convertirse en DHT. Existe una opinión extendida de que la predisposición genética es el ritmo de conversión de testosterona en DHT en la zona de pérdida del cabello. Se han realizado pocos estudios sobre esta molécula transportadora pero se sabe que existe una relación indirecta entre los niveles de globulina SHB y de insulina. Hablaremos de la insulina en la sección sobre nutrición pero merece que resaltemos que sus niveles aumentan debido a nuestros hábitos alimenticios, el estrés y el sobrepeso.
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